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Tu visión es el mapa que te guía hacia tus objetivos y la vida que deseas. Por eso, si no la tienes clara lo más seguro es que te sientas perdida. Es como cuando planeas un viaje: lo primero que determinas es el destino al que vas a llegar y a partir de ahí haces todos los preparativos para llegar. Tu visión puede cambiar cada determinado tiempo, esto se debe a que no son las mismas expectativas en las distintas etapas de tu vida. Incluso te recomiendo que trabajes en ella a corto, mediano y largo plazo. Lo que sí puedo asegurarte es que tenerla clara te dará un sentido.
Algunas de las características de una visión clara, según Laurie Beth Jones, son: está escrita en tiempo presente para que se active energéticamente cada acción que contenga, abarca todos los aspectos de tu vida, todas tus actividades y tiempos, está llena de detalles descriptivos, de esta manera activamos nuestras emociones y esto nos ayuda a recordarla e incluye tu vida personal y laboral. ¿Cómo hacerla? Te sugiero que escribas una lista con todos los elementos que son importantes para ti, por ejemplo: familia, amigos, trabajo, salud, diversión, viajes, etc. y que le des un porcentaje a cada uno de ellos. Después describe tu semana ideal de lunes a domingo, desde que te despiertas hasta que te duermes mezclando todos estos elementos que son importantes para ti según su relevancia. Es una especie de agenda “machote” en donde anotas todo lo que haces en cada día. Lo más importante (y esto lo subrayo), es la emoción con la que te imaginas todo. La famosa frase: “Ya me vi”.
Un ejemplo puede ser: “Me despierto a las 6:00 am y doy gracias por el día que comienza, voy a la cocina y me preparo un café que huele delicioso, es lunes y estoy feliz porque hoy tengo una junta importante, me baño con calma mientras escucho música….” Y así con cada uno de los días. ¿Qué tipo de ropa vistes, cómo es tu ambiente familiar ideal, el de pareja, el del trabajo? Y podrías agregar: “Dos veces al año mi familia y yo nos vamos de vacaciones a la playa….” (Esto para actividades que son esporádicas). Hacerla toma su tiempo, pero creo que es un ejercicio muy divertido, porque activas tus emociones y empiezas a sentirte cada vez más cerca de lo que deseas. Una vez que tengas tu visión a corto plazo, te invito a realizarla a tres y 10 años. Recuerda que cada vez que te sientas confuso, puedes recurrir a ella. Ponla en un lugar que te quede a la mano y puedes agregarle detalles que van surgiendo. Y alza la antena, en unos meses tal vez ya estés viviendo lo que escribiste y tal vez ¡no te habías dado cuenta!