Más Información
Los famosos viven gracias a la admiración de sus fans, pero existen amores tan enfermos que algunos de ellos murieron por ese supuesto fanatismo.

La cantante Christina Grimmie murió a los 22 años al terminar una firma de autógrafos en Orlando, Florida. Fue herida con arma de fuego por un supuesto fan de 27 años llamado Kevin James Loibl, quien estaba enamorado de ella. Le disparó cuatro veces y después se suicidó.

El afamado diseñador de moda Gianni Versace fue asesinado el 15 de julio de 1997 por Andrew Philip, quien estaba obsesionado con él al punto de quitarle la vida. Versace regresaba a su mansión luego de su caminata diaria cuando su fanático lo mató y después se suicidó.

John Lennon, el vocalista de la legendaria banda “The Beatles”, fue asesinado el 8 de diciembre de 1980 en Nueva York de cinco disparos efectuados por Mark David Chapman, quien fue sentenciado a cadena perpetua.

Selena Quintanilla se encontraba en la cima de su carrera a sus 23 años cuando Yolanda Saldívar, directora de las boutiques de la cantante le disparó en un hotel de Corpus Christi el 31 de marzo de 1995. La mujer que se obsesionó con la cantante terminó defraudándola y quitándole la vida.